“Mi hijo es discapacitado y le siguen negando prestaciones”. Alerta por robos en las guardias inmobiliarias

Mi hijo tiene 29 años y quedó discapacitado a los 3 por una caída en un tobogán en la plaza. Cinco médicos lo vieron en el transcurso de un mes (todos de OSDE) y a ninguno se le ocurrió hacerle una tomografía. Al mes, como lo que tenía era un hematoma subdural, entró en coma y de urgencia y sin tomografía en el Pirovano le extrajeron ese hematoma y terminó un año internado. Pasado ese año, no caminaba, no hablaba, etc,. Pasaron 26 años y OSDE sistemáticamente sigue negando las prestaciones o pagando lo que se le da la gana sin respetar ni los pedidos médicos, ni la ley de discapacidad. Pero ellos aumentan la cuota cada vez más. Vivo peleando todos los meses porque, o se equivocan en los reintegros o reintegran lo que les parece. Ahora, la ley dijo que la hora de tratamiento son $ 522, pero OSDE paga $ 462. Mi hijo tiene tratamiento psicológico, pero a OSDE se le ocurrió que lo que hace es TCC, cuando claramente la psicóloga explico que es tratamiento psicológico, entonces a la psicóloga le pagan lo que quieren. El 1° de febrero tuve que ir a tres sucursales diferentes a presentar los trámites porque en cada una me decían algo distinto. Hay una ley que dictaminó aumentos en terapias y transportes. ¿No hay nadie que fiscalice que OSDE no quiere pagar los aumentos? El kilómetro de transporte es $ 27.12 con dependencia, a mi me reintegraron el valor anterior. Pagan las terapias y el transporte a 60 días de presentado. Lo trabajado en noviembre se cobró el 28 de enero. Presenté lo trabajado en enero y todos los trámites quedaron para revisión, o sea que con eso ganan días. Y esto nos pasa a todos los que tenemos hijos o personas con discapacidad. Además, a partir del 2020 ya nos dijeron que vamos a tener que elegir prestadores de cartilla. Mi hijo fue un chico que además sufrió un abuso de un psicólogo a los 19 años (está en manos de la Justicia ) así que no vamos a cambiar a ninguna de las personas que lo vienen atendiendo porque no confiamos en nadie. Creo que todos los padres tendríamos que unirnos y hacer un amparo ante todos estos atropellos. Alerta por robos en las guardias inmobiliarias Lamento comentar que muchas personas que hacen guardias inmobiliarias en distintas zonas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en barrios como Colegiales, Palermo, Belgrano, etc, realizan su tarea en estado de alerta porque una mujer que suele cambiar semanalmente su aspecto, y que ya tiene antecedentes delictivos se presenta a guardistas con la intención de observar propiedades en venta y/o alquiler aprovechando la circunstancia para hurtar elementos de valor de la vivienda como computadoras portátiles, celulares, etc. Al retirarse del lugar suele ser esperada por un cómplice que la traslada en auto. Las inmobiliarias están alertadas e instruyen a los guardistas pero el cambio de fisonomía que ésta persona adopta cada semana le facilita igual el cometer éstos actos delictivos. Es de esperar que ésta mujer sea apresada a la brevedad junto con su cómplice para tranquilidad de toda la comunidad. Robo en grado de tentativa o “¿robo in fraganti?” La Policía de la Ciudad detuvo a dos tipos robando una moto, ya habían cortado la cadena con una tenaza especial. La Justicia lo considera “robo en grado de tentativa”, excarcelable, pero la realidad es que fue un caso de detención por robo in fraganti. ¡Qué irresponsables son nuestros jueces! Habría que tomar medidas con ellos también. Una hora atrapados en la autopista esperando la grúa El pasado domingo 3 de febrero, la camioneta en que nos conducíamos quedó parada antes de cruzar la barrera en la Autopista del Oeste, cerca de la colectora y Martín Fierro, por fallas mecánicas. Se acercó un personal de la misma y nos empujó hasta la salida, dejándonos a unos metros sobre la autopista, diciéndonos que llamaría a un auxilio que vendría a sacarnos. Allí quedamos alrededor de una hora, con los coches que pasaban a ambos lados del vehículo (muy cerca). Dimos gracias a Dios que no sucedió la semana pasada. ¿Se imaginan con 45 grados de calor allí encerrados? Cuando llamamos para solicitar que viniesen a sacarnos lo antes posible, porque nos daba miedo la proximidad de los demás coches que pasaban sin cesar, nos dijeron que nos estaban viendo desde el monitor y que ya vendrían. (Supongo que para tranquilizarnos, ya que ellos serían testigos de cualquier cosa que pudiese pasar). Cuando llegó el auxilio nos llevó hasta una estación de servicio cercana. Al preguntarle porqué semejante tardanza contestó que a ellos les avisaban y acudían. En fin, la pasada de pelota clásica en todos los casos. Nos sentimos atrapados en la autopista, sintiéndonos rehenes del manejo inescrupuloso de un servicio que pagamos todos y que como todos nos deja la desagradable sensación del desamparo en que está sumergida nuestra sociedad.