En 40 años, sólo en dos ocasiones el valor de las propiedades cayó fuerte

En la Argentina, la relación oferta y demanda no impacta en forma directa los precios de las propiedades. En los últimos 40 años, desde 1977 a la fecha, sólo en dos ocasiones el valor promedio del ladrillo cayó fuerte, según revela una estadística elaborada por la consultora Reporte Inmobiliario. Tomando como base el metro cuadrado de un departamento de 2 y 3 ambientes usado en la zona Norte de la Capital, el precio cayó 70% (de US$1.300 a US$400) entre 1981 y 1983. La segunda ocasión fue la crisis de la convertibilidad. De 2001 al año siguiente, la cotización pasó de US$1.000 a US$600, lo que representó una baja del 40%. En la actualidad y después de las devaluaciones del año pasado y el abrupto freno del crédito hipotecario, la demanda se contrajo fuerte, pero los precios bajaron apenas 2%, en promedio, según indica el consultor especializado Germán Gómez Picasso. “Si cae la demanda -razona- los precios de las propiedades deberían acompañar, pero en la Argentina eso no ocurre. En los últimos años hubo varias devaluaciones, y los precios de los propiedades no bajaron”. La lógica del mercado, al menos en el país, es que los propietarios resisten a la baja. Y que prefieren desistir de vender sus casas o departamentos con la expectativa de que los precios se recuperen, salvo casos de necesidad y urgencia del dinero en efectivo. En el acumulado de 2018, cayeron las ventas un 12%, una cifra engañosa. Ya que antes de la primera devaluación, a fines de abril, y con los créditos UVA muy activos, el sector venía creciendo más del 30%. De larga trayectoria en el sector y con una memoria robusta, el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios, Armando Pepe, dice que, efectivamente, en 2002 los precios dolarizados de los inmuebles cayeron 40%. “Veníamos del 1 a 1 y el dólar saltó a $3. La actividad no se resintió tanto, porque muchos propietarios con deudas en dólares (que se pesificaron a $1,40) vendieron para cancelarlas”.“En la actualidad, con las devaluaciones de 2018, no ocurre lo mismo porque nadie adeuda dólares y los propietarios no tienen apuro por vender”, explicó el entendido. Estadísticas privadas indican que los precios cayeron entre 2% y 7%, promedio. Pero Pepe aclara que algunas operaciones se concretan porque los dueños “aceptan contraofertas entre 5% y 15%, como máximo”. De 2009 al año pasado, el precio promedio del metro cuadrado prácticamente se duplicó. En números redondos, según señala el informe de Reporte Inmobiliario, el valor saltó de US$1.500 a US$3.000. Los precios se mantuvieron inalterables, salvo una pequeña caída desde la aplicación del cepo cambiario (en 2011) hasta 2013. Pero a partir de 2014 repuntaron sin parar, hasta alcanzar los valores actuales. El cepo contrajo las operaciones de compraventa en forma abrupta. La imposibilidad de acceder a dólares restringió la oferta por la falta de divisas y complicó el panorama en el sector inmobiliario. La normalización del mercado de cambios, sumado al surgimiento de los créditos UVA, reactivó la actividad. Según datos del Colegio de Escribanos de la Capital, la cantidad de escrituras de 2015 a 2017 casi se duplicó: saltaron de 37.392 a 63.382. En cuanto a cantidad de operaciones, otro estudio de Reporte Inmobiliario refleja el desacople entre el nivel de actividad y los precios. En diciembre de 2000 se efectuaron 7.197 escrituras, que contrastan con las 4.078 del mismo mes del año siguiente, en plena crisis. El impacto del cepo se sintió particularmente en 2014. En diciembre de aquel año se vendieron 3.889 inmuebles, que contrastan con las 6.330 de diciembre de 2011.