AFIP: BUSCA EXCLUIR DEL RÉGIMEN DE MONOTRIBUTO A LOS INMOBILIARIOS

Pretende incluir en el régimen el alquiler que cobran en nombre del propietario. Los inmobiliarios dicen que esas facturas son por orden y cuenta de terceros. En medio de una situación complicada para la actividad, las inmobiliarias suman una nueva preocupación por la avanzada de la AFIP para excluirlas del régimen de monotributo. El tema preocupa al sector porque afecta a los inmobiliarios más pequeños, que tienen menos posibilidad de afrontar los mayores costos y ejercer, en última instancia, una defensa judicial. El límite para estar en el Monotributo es cercano a 1.150.000 pesos anuales, menos de 100 mil por mes. Un inmobiliario que administre el alquiler de 20 propiedades por 10 mil pesos cada una, con un honorario del 5 por ciento (sólo diez mil pesos por mes de facturación propia), pasaría a responsable inscripto. El problema es que, cuando una inmobiliaria responde a la notificación de exclusión, la AFIP demora meses en responder y, cuando lo hace, es en forma negativa. Sólo una vez agotada la instancia administrativa, el contribuyente puede ir a la Justicia para reclamar, mientras tanto se genera una deuda por la diferencia entre el Monotributo y el régimen general. Los argumentos La ley del régimen simplificado en la que se consideran ingresos brutos obtenidos por las actividades, el producido de las ventas, locaciones o prestaciones correspondientes a operaciones realizadas por cuenta propia o ajena. Así, la AFIP contesta los reclamos de las inmobiliarias y reafirma la exclusión. Se trata de una interpretación incorrecta de la AFIP. Lo que la inmobiliaria realiza no es una facturación por cuenta ajena, sino por orden y cuenta de terceros. Es una diferencia sustancial, que surge del Código Civil. En el primer caso, se asimilaría a un consignatario o comisionista; en el segundo, es una suerte de mandato. La inmobiliaria tiene un régimen especial de facturación, desde hace poco, para separar los ingresos: en el comprobante de alquiler, debe identificarse al propietario con número de CUIT y otros datos y la inmobiliaria actúa en sustitución del dueño del inmueble alquilado. De hecho, esta tiene dos puntos de facturación separados, uno para lo que cobra de honorarios por su actividad y otro distinto para los alquileres que reciben por sus clientes. Para evitar esta situación, el propietario podría facturar por su cuenta el alquiler, pero las inmobiliarias lo ven inviable porque complicaría los sistemas administrativos. Por lo tanto, la alternativa es mayor costo: o vía reclamo judicial o con la inscripción en el régimen general.